1 de noviembre de 2011

«Invertiremos 200 millones en la región en tres centrales de biomasa»


FRANCISCO RIBERAS MERA • Consejero delegado de Corporación Gestamp y presidente de Gestamp Automoción
ical
IGNACIO GIL (spc) / valladolid
El holding empresarial de la familia Riberas mantiene firme su vocación de crecimiento como industria global, sin perder su fuerte arraigo en la Comunidad donde cuenta con plantas en Burgos y Palencia dedicadas a las divisiones de acero y componentes del automóvil que emplean a 600 trabajadores. Actualmente prepara un importante impulso en el área de renovables con múltiples proyectos en la región.
¿Que perspectivas tiene la compañía para Castilla y León?
Para nosotros Castilla y León es básica, es el origen del grupo. La primera planta industrial la montó mi padre en su tierra, Burgos, en los años sesenta, y allí tenemos la principal planta del centro de servicios que es Gonvarri. Es una fábrica modelo, hemos crecido mucho, pero estamos en un momento complicado, afectados por la tremenda caída de consumo de acero en todo nuestro ámbito de influencia, que va a tardar en recuperarse. No obstante, está manteniendose bastante bien, y diría que Burgos será capaz de absorber mercado en los próximos años.
¿En las plantas de automoción de Burgos y Dueñas?
En ambos casos también hablamos de entornos complicados, no de mucho crecimiento, donde hemos sabido ajustarnos relativamente bien y creo que en este momento Palencia está en niveles de actividad, no equiparables a los de hace cinco años, pero mucho mejor que los de hace dos, hemos conseguido carga de trabajo hacia Europa y estamos trabajando fuertemente en tratar de buscar sustitución a toda la carga de pedidos, porque la demanda que procede de Renault en Valladolid no es grande y nuestros productos viajan mal, con lo cual estamos siendo bastante creativos. Entre ambas plantas tenemos ahora una plantilla de 370 empleados que creo que podremos mantener bien hacia adelante.
¿Y en energías renovables?
La apuesta grande que hacemos ahora en la Comunidad es en la división de renovables, porque vemos un campo claro de crecimiento, al margen de los problemas que introducen los cambios regulatorios, y con capacidad de internacionalización. Tenemos ya tres parques solares y uno eólico. Actualmente trabajamos en la gestión de licencias, en muy buena colaboración con la Junta, para tres proyectos importantes de centrales de biomasa, en Garray (Soria), Miranda de Ebro y Dueñas, con una inversión en los próximos tres años de 200 millones de euros y, a pleno rendimiento, una previsión de empleo directo de hasta 400 personas.
¿Cómo se mira el momento económico desde una multinacional española como Gestamp?

En España la situación es mala, y en el conjunto de Europa estamos muy pendientes de la crisis financiera, pero en el resto del mundo la visión de la evolución económica general es diferente. En el sector de la automoción los datos de Asia y de Mercosur son muy positivos e incluso EEUU y Mexico se están recuperando muy bien. E incluso en Europa, Rusia funciona muy bien y la industria alemana está pasando posiblemente por uno de los mejores momentos de su historia.
¿Se han despejado los temores de una segunda recesión en Europa que podría afectar a las exportaciones en automoción?
Si la crisis se controla no parece que haya muchas razones para que Alemania frene, porque tiene un modelo productivo volcado en la exportación y la tecnología y su sector de automoción trabaja actualmente al cien por cien de capacidad. Eso no significa que estén despejados todos los temores. Si la coyuntura negativa continúa, en aquellos países donde la necesidad de adquirir coches es relativa se aplazarán las decisiones de compra de los consumidores. Sin embargo, en otros mercados las ratios de movilidad son tremendamente bajas y en fase de crecimiento económico son países que necesitan coches. En definitiva, el consumo europeo tiene importancia para nosotros, pero es una importancia relativa.
En la última legislatura se han producido acuerdos importantes para garantizar el futuro de las fábricas de vehículos. ¿Como industrial del sector que pediría al próximo gobierno?
Es cierto que se ha hecho bastante en mantener las plantas españolas porque se podía haber producido el cierre de varias de ellas. También se intentó sujetar el mercado, pero no se ha podido seguir. Con lo cual serán necesarias medidas creativas buscando más el medio que el corto plazo, para mejorar la innovación, el modelo de relaciones laborales en términos de flexibilidad, la fiscalidad y las redes logísticas para exportar.
¿Existe sobrecapacidad productiva en nuestro país?
Si hoy hubiera que planificar el sector, nadie montaría en España una estructura de producción de 2,5 millones de coches al año para un mercado interior de 900.000, teniendo en cuenta que como país exportardor nuestra mano de obra ya no es más barata y logísticamente no es la mejor ubicación para nuestro mercado. Sin embargo, a favor de España juega que tenemos unas excelentes plantas, en las que se ha invertido mucho dinero, y con profesionales muy bien formados, capaces de producir con mucha calidad. Y por tanto, ahora mismo, cerrar plantas de estas características para abrir otras es una decisión muy dura si se trata de suministrar al mercado europeo. No obstante, España siempre estará en el punto de mira porque los centros de decisión de los fabricantes están fuera y por ello es preciso seguir mejorando la competitividad y la flexibilidad, ya que nuestro mercado es pequeño y no somos baratos.
¿Como ve la apuesta por el vehículo eléctrico?
A corto plazo no va a tener gran incidencia. A medio y largo es evidente que la preocupación por el medio ambiente y el avance del eléctrico van a ser imparables. El ritmo de implantación posiblemente va a ser algo inferior al que aparece en todas las publicaciones. Tecnológicamente aún quedan muchos temas por resolver y es un vehículo muy fomentado por las necesidades de Europa, donde hemos fijado los objetivos mediambientales más ambiciosos. Pero el automóvil donde crece ahora es fuera de Europa, en países como India o China, con modelos de motor convencional, pequeños y baratos. A corto plazo el reto fundamental es cómo vamos a ser capaces de incorporar 30 millones de coches en los países emergentes.
El pasado julio Gestamp adquirió la alemana Thyssen Krupp Metal Forning. ¿Que representa este nuevo paso?
Ha sido cualitativamente muy importante porque aporta una plantilla de 5.700 empleados, unas ventas de 1.100 millones de euros en 2010 y 17 plantas. Ya dimos durante la crisis otro paso significativo con la compra de Edscha, también con fábrica en Burgos, pero este salto es mayor. Las razones han sido de tecnología y clientes. Ya éramos líderes mundiales en componentes metálicos para carrocería pero no en componentes de chasis. Con la suma de TKMF constituímos un actor sustancial en este área y, sobre todo, hemos recorrido un camino tecnológico en muy poco tiempo que nos va a permitir tener un crecimiento muy fuerte. Además nos da complementariedad en clientes donde nuestra presencia era corta.

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