Gestamp Biotérmica SL lleva ya dos meses a la espera de que Madrid acepte su proyecto de construir una central de biomasa en las instalaciones de Rottneros. La firma presentó en abril la última documentación que se le reclamaba para poder formalizar una solicitud con fecha previa a la entrada en vigor de la decisión del Gobierno de España de eliminar los incentivos a las renovables, una fórmula de ayuda con la que la dirección de la compañía contaba para el desarrollo de la planta.
Fernando Campo confirmó que la pasada semana mantuvo una conversación con responsables del proyecto para conocer su nivel de tramitación. «De momento continúan a la espera. Todavía no saben nada», aseguró el alcalde quien, en principio, no pone en duda la intención de la empresa de seguir adelante con su instalación. La línea de acción de la multinacional, además de centrarse en el propio Ministerio de Industria, ha virado hacia el de Agricultura porque la materia prima fundamental de la futura empresa será la madera y «este tipo de actividades afectan a la masa forestal del país». Lo que intentaría es que al menos aquellas actuaciones que ya están tramitadas se desbloqueen. Una situación que, sobre el papel, no será fácil ya que la decisión adoptada en enero por el Consejo de Ministros -aprobó un Real Decreto que elimina de forma «temporal» las primas a futuras instalaciones de renovables-, se dijo que no iba a afectar a aquellas plantas que ya se estuvieran operativas ni a las que estén en construcción.
En desmantelamiento
Ninguno de los dos supuestos se daría en el caso de la promovida en terrenos de Rottneros salvo que se interprete que la adquisición de terrenos y el desmantelamiento de la vieja fábrica que se lleva a cabo desde hace meses -aunque de forma irregular- sean argumentos suficientes para que, administrativamente se interprete que el proyecto ya estaría en su fase más incipiente de desarrollo.
La inversión programada en esta planta de generación de energía (30 megavatios) a partir de biomasa se situaría en los 6,1 millones de euros. Y las previsiones de generación de empleo son significativas para un núcleo de población como Miranda. En sus planes está crear medio centenar de puestos de trabajo directos a los que se añadirían 70 más ligados a la estructura logística. Y una cifra complementaria que, oficialmente se ha movido en torno a los 300 nuevos empleos, que se ceñiría exclusivamente a los periodos de construcción efectiva.
Una parte de la futura plantilla fija de la central de biomasa se cubriría con empleados de la extinta Rottneros. De hecho este fue uno de los compromisos adquiridos por la firma en el momento de formalizar con los administradores concursales la compra de 861.000 metros cuadrados (1,7 millones era la superficie total de Rottneros). Los terrenos que son ya propiedad de la nueva sociedad Biomasa de Miranda I se han subdividido en tres parcelas de 225.800, 224.000 y 412.000.
Ecologistas en Acción tendría además en fase de tramitación un recurso contra la central de biomasa -se centraría es aspectos formales en relación a la solicitud de permisos- que, en principio, bloquearía cualquier intento de la empresa por obtener ayudas privadas. El pasado viernes. Alberto Morala dejó abierta la posibilidad de cancelar la vía judicial durante una charla informativa en la que se vivieron algunos momentos tensos. Ecologistas y la empresa tendrían previsto mantener una reunión la próxima semana que pudiera servir para limar asperezas.