11 de diciembre de 2012

Generación eléctrica, la otra cara de la moneda

Noticia en PDF - El economista
La situación  de la  biomasa como generadora de energía eléctrica  es bien distinta a la térmica. Las últimas reformas energéticas  -supresión de primas y nuevos impuestohan "parado al  sector",  reconoce Díaz.
En la  Comunidad hay inscritos hay 10 ó 12 proyectos con capacidad de en torno a 150 o 180 megavatios,   que están congelados porque no tienen derecho a prima, pero  que el  responsable de Avebiom cree que terminarán saliendo  adelante, aunque sin fecha. Uno de ellos es la  planta que Gestamp  iba a construir  en Burgos, en la  que ya habia invertido  cinco millones de euros en la  compra de terrenos.  "Se está
trabajando  en una nueva legislación y entendemos que volveránlas primas.  Las empresas quieren  estar listos por si se reactiva", afirma.
El último mazazo para el  sector ha sido el  anuncio de que la  generación eléctrica  tendrá  que pagar un canon de un 7 por ciento. "La prima para  biomasa siempre ha estado muy ajustada y el  nuevo impuesto nos deja muy tocados. Proyectos que hay en marcha están dando vueltas al  plan de negocio porque les deja  descolocados". Además,  las  tasas de retorno van a tener que bajar, lo que hace muy diñcil  que los bancos financien esos proyectos.
"No se puede capar un sector  que ha creado tanto  empleo. En España estamos en condiciones de fabricar  el  90 por ciento de los  componentes de las  plantas. Las turbinas, los sistemas de tratamiento de gases -en Valladolid hay una de las más importantes  de Europa- Toda esa industria que se ha creado, desaparecerá", dice Javier Díaz.
El sector  tampoco ha conseguido que el  Gobierno aplique un IVA reducido a los  pellets  y a las  calderas.

5 de diciembre de 2012

En un año desaparecerán casi todos los edificios de Rottneros


La maquinaria pesada trabaja ya a todo tren en el complejo de Rottneros para demoler buena parte de los edificios de la antigua planta papelera. Enormes máquinas pesadas recorren el interior de la que fue la mayor factoría mirandesa y que todavía tardará un año en desaparecer casi al completo del perfil de la ciudad, aunque en él seguirá vigente la alta chimenea que con los logotipos de Fefasa, ENCE, Scott, Kimberly Clark o Rottneros ha marcado la historia industrial de Miranda.
La firma especialista en demoliciones Erri Berri lleva ya unos días de plena operación en los cerca de 2 millones de metros cuadrados que ocupa Rottneros, y ayer un equipo de DB pudo comprobar cómo es el inicio de esta compleja operación de desmantelamiento que ha tardado más de un año en obtener las licencias necesarias debido a la necesidad de una rigurosa gestión de las miles de toneladas de residuos que se van a generar.
Desde el exterior del complejo solo la continua entrada y salida de camiones cargados con toneladas de trozos de metal dan testimonio de la envergadura de los trabajos. Dentro, son las gigantescas máquinas con brazos articulados las que demuestran la dureza de los trabajos y lo imponente de los edificios que deben hacerse añicos.
La operación, si bien hace meses comenzó de forma tímida con la extracción del cableado y el vaciado parcial de los edificios, ha entrado en la fase de demoliciones masivas por el corazón de la planta, y ya se han tirado varias de las estructuras centrales que rodean a la chimenea principal.
Cerca, en la zona de los hornos y las calderas, también se entró ayer a trabajar. Con la máquina de mayor tamaño se comienza el derribo de los hornos en la parte superior. «Después, con estas más pequeñas que tienen unas pinzas especiales se cortan en trozos más pequeños las partes metálicas para poder transportarlas», explica uno de los operarios. Igualmente se sigue todo el protocolo de reciclaje, y así se separan los diferentes elementos de las estructuras, que van a gestores específicos.





14 personas
De momento hay casi  una quincena de personas trabajando en el desmantelamiento, además del personal de seguridad que vigila el complejo las 24 horas. En breve se iniciará la parte correspondiente a la demolición de los edificios fabriles, los más característicos de ladrillo cara vista, y que corresponden en buena parte a las primeras construcciones del complejo, del año 1952.
Aunque la empresa está especializada en derribos de todo tipo y en ocasiones debe emplear voladuras, en este caso todo se hará con maquinaria, al tener abundante espacio y ser lo más recomendado. «Tenemos una máquina que alcanza los 42 metros en recto, que trabajando serán unos 38 metros», explica el operario, altura suficiente para abordar los derribos de todas las naves existentes. Además, para evitar exceso de polvo, un sistema incorporado a la máquina expulsa agua que apelmaza las partículas evitando que se dispersen.
Los trabajos permitirán ‘limpiar’ buena parte del complejo, y de hecho serán un total de 24 los edificios y 17 las estructuras fabriles que desaparecerán, quedando los que quiere conservar Gestamp para su planta de biomasa así como otros, caso de la nave SilviPak, para la que los administradores concursales siguen buscando comprador.
Gracias a los trabajos que hace Erri Berri, y en función al contrato firmado hace más de un año, se ingresarán unos 3,5 millones de euros que irán a pagar parte de la deuda que tiene Rottneros, la principal, con los que fueron sus trabajadores.