19 de abril de 2012

Gestamp presenta en Madrid su proyecto para Rottneros

Gestamp Biotérmica SL ha presentado ya en Madrid el proyecto de la central de biomasa que prevé construir en las instalaciones de Rottneros. La firma, que obtuvo formalmente la pasada semana el permiso fundamental para poder operar (la autorización se publicó en el Boletín Oficial de Castilla y León), solicitó a las administraciones local y regional que agilizasen al máximo toda la tramitación administrativa para, de ese modo, quedar fuera de los plantes del Gobierno de España de eliminar los incentivos a las renovables, una fórmula de financiación con la que la dirección de la compañía contaba para el desarrollo de la planta.
Fernando Campo confirmó ayer el paso dado por Gestamp en Madrid así como la celebración de una reunión en la que estuvo presente un representante del Ministerio de Agricultura porque la materia prima fundamental de la futura empresa será la madera y «este tipo de actividades afectan a la masa forestal del país». Lo que se intentaría con esta serie de contactos es que «al menos aquellas actuaciones que ya están tramitadas se desbloqueen». La respuesta definitiva podría conocerse en torno al mes de junio. «Entonces sabremos lo que va a suceder en uno u otro sentido». El responsable municipal confió en que el proyecto se llegue a «salvar», dado que entiende que su repercusión en la ciudad sería muy importante. La inversión en la planta de generación de energía (30 megavatios) a partir de biomasa se situaría en los 6,1 millones de euros.
Se crearían medio centenar de empleos directos a los que, según la previsión de la empresa, se añadirían 70 más ligados a la estructura logística. Y eso sin contar los alrededor de 300 que trabajarían durante el periodo de construcción. Simultáneamente Construcciones y Excavaciones Erri-Berri y Reciclajes y Derribos RDO, la empresa a la que se han vendido parte de las instalaciones de la antigua papelera, ha presentado ya el proyecto para desmantelar, pero está a la espera de otra autorización de la Junta.

18 de abril de 2012

La plantilla de Rottneros pone sus esperanzas en la planta de biomasa











Ayer se cumplieron tres años del día en el que los trabajadores de la empresa papelera Rottneros decidieron ‘invadir’ la subdelegación de la Junta en Miranda para montar un campamento que durante un año fue punto de referencia en la lucha por evitar el cierre de la planta. Y ayer, coincidiendo con esta fecha, se mantuvo un encuentro de los exempleados en CCOO para analizar la situación en la que se está tres años después.
Y lo cierto es que hay un evidente sentimiento de decepción, ya que hoy por hoy nada de lo prometido se ha cumplido. Es más, el decreto del Gobierno central paralizando las primas a las energías renovables ha puesto en el aire el único proyecto industrial que ha tomado forma como alternativa a la planta de papel. «Después de todo este tiempo, y cuando parece que está todo encauzado y que llegábamos al punto de iniciar todo el proyecto de la planta de biomasa de Gestamp, en enero, con ese real decreto se ha ido al traste, ha sido un mazazo», reflexiona Paco González, quien fuera presidente del comité de empresa.
No obstante creen que hay esperanzas y que no todo está perdido. Y es que González pone en valor que tanto la Junta de Castilla y León como la propia Gestamp (que son sus principales interlocutores) «no han dado el proyecto por perdido y dicen que siguen trabajando en él» ya que «están casi todos los pasos ya dados para su puesta en marcha». Además, recuerda que el propio real decreto recoge «excepciones» a ese fin de las primas a las renovables por diversos motivos y por decisión del Gobierno.
Una decisión de salvar a la planta de biomasa mirandesa de la quema que está en manos del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien en octubre de 2009 se reunión con González y otros integrantes del comité en El Espino antes de un acto político del PP. «Rajoy también se involucró y dijo que nos iba a ayudar en todo lo que pudiera; esperamos que cumpla y deje que el proyecto salga adelante», confía.

Recolocaciones
La gran importancia del proyecto de Gestamp tiene varios motivos. Por un lado, ya que podría permitir recolocar a buena parte de los 60 extrabajadores que actualmente buscan empleo y se están formando y capacitando profesionalmente de cara a la actividad prevista en la planta de biomasa. Del resto, unos 60 se han prejubilado o jubilado, y cerca de 40 han encontrado un empleo en Miranda o fuera de la ciudad.
El segundo motivo es que con los ingresos logrados por la venta del suelo y algunos edificios y equipos podría pagarse buena parte del dinero que se les debe a los trabajadores (que son los principales y primeros acreedores), y también a otros acreedores (entre ellos proveedores, muchos de Miranda).
De momento, se sabe que el contrato entre los administradores concursales y Gestamp coloca en septiembre el límite para su vigencia, y si en esa fecha no se han logrado todas las autorizaciones administrativas podría romperse el contrato. No obstante, de no llegarse a esa fecha, también podría prorrogarse con otro acuerdo entre administradores y empresa.
De las otras vías para hacer líquidos los activos de Rottneros y así poder cumplir con los acreedores poco saben de forma directa, y aunque conocen algunos datos a través de algunas informaciones. Y es que ya en febrero de este año este periódico detalló que los créditos contra la masa ascienden a unos 11 millones de euros, de los que entre 5 y 6 millones son para pagar a la plantilla.

9 millones
Para poder cumplir, se calcula que las operaciones de venta de terrenos, inmuebles y equipos podrían rondar los 9 millones de euros, de los que 5,1 son del contrato con Gestamp, 3,5 del contrato con Erri-Berri (desmantelamiento y reciclaje) y 250.000 de unos equipos vendidos a una firma sueca.
Todo ello hace que nadie vea hoy por hoy como medio llena la botella a pesar de que sobre la mesa haya un proyecto al que agarrarse. «Estamos decepcionados, nos ha salido todo mal; lo primero, que se pierda una industria papelera que era un motor para Miranda; porque no se ha podido continuar ningún otro tipo de actividad en este tiempo; y ahora con el freno que supone el real decreto», resume González.

12 de abril de 2012

Medio Ambiente da el visto bueno a la planta de biomasa de Gestamp

La Junta de Castilla y León ha tramitado con celeridad la modificación y aprobación de la autorización ambiental integrada que permite la instalación de la planta de biomasa que promueve Gestamp en los terrenos de Rottneros. Con la publicación ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León de la última orden firmada por el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, se abre el camino para que la empresa empiece la construcción de la planta eléctrica.

No obstante, el visto bueno de la Junta sigue pendiente de otro paso esencial, como es que el proyecto sea admitido por el Ministerio de Industria en el registro de preasignación de retribución de instalaciones de régimen especial, en el que no está hoy por hoy, y que supone beneficios económicos sin los cuales la planta podría no ser viable.
Al margen de esto, Gestamp, bajo en nombre Biomasa de Miranda I, ha obtenido finalmente la autorización ambiental integrada, un documento que modifica y cambia de titularidad la misma que ya tenía Rottneros para su planta eléctrica (10 megavatios) y que se ha adaptado a la industria de biomasa que será de 30 megavatios de potencia y usará material vegetal como combustible para generar electricidad.
Del extenso documento destacan algunos detalles de lo que será la nueva instalación que ocupará más de 225.00 metros cuadrados de superficie con 47.500 dedicados naves y edificios fabriles. La planta generará al año un máximo de 240 gigavatios hora al año (como ejemplo Garoña produjo en 2011 un total de 3.747).
La autorización ambiental también aprueba como parte esencial el cambio de combustible con respecto a lo que Rottneros empleaba en su planta eléctrica, de tal forma que las lejías negras (resultado del proceso de celulosa) se cambian por restos de podas forestales y cultivos energéticos. «Este cambio conlleva una mejora ambiental desde el punto de vista de emisiones a la atmósfera y en generación de residuos, disminuyendo su cantidad y peligrosidad»,  explica la Consejería.
La planta empleará al año casi 243.000 toneladas de material vegetal (cortezas, troncos, astillas, fardos…) que serán sometidos a un proceso de triturado, para posteriormente secarse. Este material se quemará en una «parrilla vibratoria», para cuyo encendido se empleará un quemador de gas natural, combustible que también se usará para el proceso de secado de la materia prima.
El calor resultante permitirá generar en el circuito de agua vapor, con el que a su vez se alimentará una turbina de 30 megavatios que acoplada al generador producirá la electricidad. La producción será evacuada a la red, mediante una subestación de transformación de media tensión.
Como elementos complementarios, además de los de almacenaje y transporte de la materia prima vegetal, se levantará una chimenea de 35 metros de altura y 2,4 metros de ancho para evacuar los gases procedentes de la caldera de biomasa, e igualmente otra de 15 metros de altura para los procedentes del proceso de secado.
Del mismo modo la autorización contempla la construcción de dos torres de refrigeración para el enfriamiento del agua empleada, de las que surgirá una emisión de vapor de agua. La documentación recoge los límites de emisiones de otros contaminantes y ruidos, y la gestión conveniente de otros, como las casi 700 toneladas anuales de cenizas y las cerca de 500 de escorias.