El proceso para hacer
efectiva la llegada de Gestamp con una planta de biomasa a los terrenos
de Rottneros debe resolverse de forma inminente. Este mes de septiembre
acaba el plazo del acuerdo firmado por Gestamp y los administradores
concursales de la extinta papelera por el cual se hace efectiva la
compra de más de 800.000 metros cuadrados además de varios edificios y
equipos.
La suspensión aplicada por el Gobierno de las primas a las renovables y el retraso en la aprobación de la anunciada reforma del sector energético han demorado enormemente la ejecución del proyecto, ya que sin las primas y un marco regulatorio claro la viabilidad de la planta de biomasa es dudosa. Por ello, desde la administración concursal se confía en que no más tarde de octubre se conozcan los planes del Gobierno, y se pueda aclarar así si Gestamp recala o no finalmente en la ciudad.
Ahora, en septiembre, se cumple un año desde que la Junta aprobara la Autorización Ambiental Integrada para el proyecto. A ello se suma el preacuerdo con los administradores concursales por el cual Gestamp abonará 5,1 millones de euros por la compra de terrenos, derechos y equipos; y otros trámites ya están hechos, por ejemplo ante la Confederación del Ebro o Ibedrola, e igualmente con el Ayuntamiento para las licencias.
LÍMITE.. «No puede pasar de este año, lo que tenga que pasar tiene que ser este año», considera Javier Andrés, uno de los administradores concursales, explicando que aunque hay una resolutoria del acuerdo este mismo mes de septiembre -ya que estaba condicionado al aceptación del proyecto por parte del Ministerio- el plazo puede ampliarse, pero no «eternamente». El letrado explica a DB que Gestamp «tiene un total interés» en este proyecto de Miranda, en el que ya ha invertido mucho dinero en proyectos y trámites, además del pago de la mitad de la seguridad actual del complejo de Rottneros.
«Tienen pleno interés e implicación con Miranda», reconoce Andrés, que entiende que debe ser en octubre como tarde cuando el Ministerio clarifique la cuestión. Y es que el problema está en que el mandato de los administradores concursales es liquidar los bienes de Rottneros para hacerlos dinero en efectivo lo antes posible y así poder saldar las deudas que la cerrada empresa tiene con sus acreedores, los principales los trabajadores, a quienes se les deben más de 5 millones en indemnizaciones.
Por esta obligacón de pago a los acreedores, pero también por el empleo que podrá generar el proyecto de Gestamp (200 en los dos años de construcción, varias decenas en operación, además de los indirectos para gestión de montes, transporte, mantenimiento…), el desbloqueo por parte del Ministerio es vital.
LOS ÚNICOS. Además, el administrador concursal pone sobre la mesa otro problema, y es que al margen de Gestamp y de Erri-Berri (que ejecuta el desmantelamiento del complejo) «nadie más se ha interesado por comprar los casi 900.000 metros cuadrados de suelo industrial que hay ni la nave de SilviPak, también en liquidación», dice. Por ello la ‘alternativa Gestamp’ es hoy por hoy la única que permitiría afrontar el pago de parte de las deudas de Rottneros (superan los 11 millones), a la par que crear una nueva actividad generadora de empleo.
A la administración concursal solo han llegado «algunos comisionistas» sin proyectos solventes ni serios, y alguna oferta aislada, como una hecha por Miranda Logística para aprovechar la existencia de conexión ferroviaria, que quedó en el aire ya que pedían pocos metros y era más costosa la tramitación del procedimiento de segregación que lo que podría ingresarse con la venta.
«No ha habido nada nuevo… cuanto antes consigamos el dinero antes pagamos los créditos contra la masa, entre ellos están los trabajadores con una cantidad importante; es nuestro cometido. Ojalá vinieran a comprar todos los terrenos, sobre los que además nosotros no especulamos, porque estamos en liquidación y tenemos unos valores de tasación que están aprobados en el Juzgado… pero lamentablemente no hay interés», reconoce el abogado.
UN RECURSO. Otra duda existente sobre el proyecto es a ver qué ocurre con el recurso presentado por Ecologistas en Acción contra la Autorización Ambiental Integrada. El colectivo ecologista ha mantenido algún encuentro con la empresa para conocer de primera mano el proyecto, y aún no ha formalizado el recurso,
por lo que estudia no seguir con él para no frenar este importante proyecto industrial para Miranda.

La suspensión aplicada por el Gobierno de las primas a las renovables y el retraso en la aprobación de la anunciada reforma del sector energético han demorado enormemente la ejecución del proyecto, ya que sin las primas y un marco regulatorio claro la viabilidad de la planta de biomasa es dudosa. Por ello, desde la administración concursal se confía en que no más tarde de octubre se conozcan los planes del Gobierno, y se pueda aclarar así si Gestamp recala o no finalmente en la ciudad.
Ahora, en septiembre, se cumple un año desde que la Junta aprobara la Autorización Ambiental Integrada para el proyecto. A ello se suma el preacuerdo con los administradores concursales por el cual Gestamp abonará 5,1 millones de euros por la compra de terrenos, derechos y equipos; y otros trámites ya están hechos, por ejemplo ante la Confederación del Ebro o Ibedrola, e igualmente con el Ayuntamiento para las licencias.
LÍMITE.. «No puede pasar de este año, lo que tenga que pasar tiene que ser este año», considera Javier Andrés, uno de los administradores concursales, explicando que aunque hay una resolutoria del acuerdo este mismo mes de septiembre -ya que estaba condicionado al aceptación del proyecto por parte del Ministerio- el plazo puede ampliarse, pero no «eternamente». El letrado explica a DB que Gestamp «tiene un total interés» en este proyecto de Miranda, en el que ya ha invertido mucho dinero en proyectos y trámites, además del pago de la mitad de la seguridad actual del complejo de Rottneros.
«Tienen pleno interés e implicación con Miranda», reconoce Andrés, que entiende que debe ser en octubre como tarde cuando el Ministerio clarifique la cuestión. Y es que el problema está en que el mandato de los administradores concursales es liquidar los bienes de Rottneros para hacerlos dinero en efectivo lo antes posible y así poder saldar las deudas que la cerrada empresa tiene con sus acreedores, los principales los trabajadores, a quienes se les deben más de 5 millones en indemnizaciones.
Por esta obligacón de pago a los acreedores, pero también por el empleo que podrá generar el proyecto de Gestamp (200 en los dos años de construcción, varias decenas en operación, además de los indirectos para gestión de montes, transporte, mantenimiento…), el desbloqueo por parte del Ministerio es vital.
LOS ÚNICOS. Además, el administrador concursal pone sobre la mesa otro problema, y es que al margen de Gestamp y de Erri-Berri (que ejecuta el desmantelamiento del complejo) «nadie más se ha interesado por comprar los casi 900.000 metros cuadrados de suelo industrial que hay ni la nave de SilviPak, también en liquidación», dice. Por ello la ‘alternativa Gestamp’ es hoy por hoy la única que permitiría afrontar el pago de parte de las deudas de Rottneros (superan los 11 millones), a la par que crear una nueva actividad generadora de empleo.
A la administración concursal solo han llegado «algunos comisionistas» sin proyectos solventes ni serios, y alguna oferta aislada, como una hecha por Miranda Logística para aprovechar la existencia de conexión ferroviaria, que quedó en el aire ya que pedían pocos metros y era más costosa la tramitación del procedimiento de segregación que lo que podría ingresarse con la venta.
«No ha habido nada nuevo… cuanto antes consigamos el dinero antes pagamos los créditos contra la masa, entre ellos están los trabajadores con una cantidad importante; es nuestro cometido. Ojalá vinieran a comprar todos los terrenos, sobre los que además nosotros no especulamos, porque estamos en liquidación y tenemos unos valores de tasación que están aprobados en el Juzgado… pero lamentablemente no hay interés», reconoce el abogado.
UN RECURSO. Otra duda existente sobre el proyecto es a ver qué ocurre con el recurso presentado por Ecologistas en Acción contra la Autorización Ambiental Integrada. El colectivo ecologista ha mantenido algún encuentro con la empresa para conocer de primera mano el proyecto, y aún no ha formalizado el recurso,
por lo que estudia no seguir con él para no frenar este importante proyecto industrial para Miranda.
