25 de septiembre de 2012

La llegada de la planta de biomasa debe resolverse antes de fin de año

El proceso para hacer efectiva la llegada de Gestamp con una planta de biomasa a los terrenos de Rottneros debe resolverse de forma inminente. Este mes de septiembre acaba el plazo del acuerdo firmado por Gestamp y los administradores concursales de la extinta papelera por el cual se hace efectiva la compra de más de 800.000 metros cuadrados además de varios edificios y equipos.
La suspensión aplicada por el Gobierno de las primas a las renovables y el retraso en la aprobación de la anunciada reforma del sector energético han demorado enormemente la ejecución del proyecto, ya que sin las primas y un marco regulatorio claro la viabilidad de la planta de biomasa es dudosa. Por ello, desde la administración concursal se confía en que no más tarde de octubre se conozcan los planes del Gobierno, y se pueda aclarar así si Gestamp recala o no finalmente en la ciudad.
Ahora, en septiembre, se cumple un año desde que la Junta aprobara la Autorización Ambiental Integrada para el proyecto. A ello se suma el preacuerdo con los administradores concursales por el cual Gestamp abonará 5,1 millones de euros por la compra de terrenos, derechos y equipos; y otros trámites ya están hechos, por ejemplo ante la Confederación del Ebro o Ibedrola, e igualmente con el Ayuntamiento para las licencias.

LÍMITE.. «No puede pasar de este año, lo que tenga que pasar tiene que ser este año», considera Javier Andrés, uno de los administradores concursales, explicando que aunque hay una resolutoria del acuerdo este mismo mes de septiembre -ya que estaba condicionado al aceptación del proyecto por parte del Ministerio- el plazo puede ampliarse, pero no «eternamente». El letrado explica a DB que Gestamp «tiene un total interés» en este proyecto de Miranda, en el que ya ha invertido mucho dinero en proyectos y trámites, además del pago de la mitad de la seguridad actual del complejo de Rottneros.
«Tienen pleno interés e implicación con Miranda», reconoce Andrés, que entiende que debe ser en octubre como tarde cuando el Ministerio clarifique la cuestión. Y es que el problema está en que el mandato de los administradores concursales es liquidar los bienes de Rottneros para hacerlos dinero en efectivo lo antes posible y así poder saldar las deudas que la cerrada empresa tiene con sus acreedores, los principales los trabajadores, a quienes se les deben más de 5 millones en indemnizaciones.
Por esta obligacón de pago a los acreedores, pero también por el empleo que podrá generar el proyecto de Gestamp (200 en los dos años de construcción, varias decenas en operación, además de los indirectos para gestión de montes, transporte, mantenimiento…), el desbloqueo por parte del Ministerio es vital.

LOS ÚNICOS. Además, el administrador concursal pone sobre la mesa otro problema, y es que al margen de Gestamp y de Erri-Berri (que ejecuta el desmantelamiento del complejo) «nadie más se ha interesado por comprar los casi 900.000 metros cuadrados de suelo industrial que hay ni la nave de SilviPak, también en liquidación», dice. Por ello la ‘alternativa Gestamp’ es hoy por hoy la única que permitiría afrontar el pago de parte de las deudas de Rottneros (superan los 11 millones), a la par que crear una nueva actividad generadora de empleo.
A la administración concursal solo han llegado «algunos comisionistas» sin proyectos solventes ni serios, y alguna oferta aislada, como una hecha por Miranda Logística para aprovechar la existencia de conexión ferroviaria, que quedó en el aire ya que pedían pocos metros y era más costosa la tramitación del procedimiento de segregación que lo que podría ingresarse con la venta.
«No ha habido nada nuevo… cuanto antes consigamos el dinero antes pagamos los créditos contra la masa, entre ellos están los trabajadores con una cantidad importante; es nuestro cometido. Ojalá vinieran a comprar todos los terrenos, sobre los que además nosotros no especulamos, porque estamos en liquidación y tenemos unos valores de tasación que están aprobados en el Juzgado… pero lamentablemente no hay interés», reconoce el abogado.

UN RECURSO. Otra duda existente sobre el proyecto es a ver qué ocurre con el recurso presentado por Ecologistas en Acción contra la Autorización Ambiental Integrada. El colectivo ecologista ha mantenido algún encuentro con la empresa para conocer de primera mano el proyecto, y aún no ha formalizado el recurso, 



por lo que estudia no seguir con él para no frenar este importante proyecto industrial para Miranda.


 Gestamp prevé ocupar alrededor de 800.000 metros cuadrados y aprovechar algunas instalaciones.  Truchuelo

14 de septiembre de 2012

Aprobada la demolición de veinte edificios del complejo de Rottneros

El desmantelamiento parcial del complejo papelero de Rottneros ya tiene licencia. Ha tenido que pasar casi un año desde que la empresa navarra Erri-Berri (especializada en desmantelamiento y aprovechamiento de residuos) anunciara el proyecto para derribar varios de los edificios existentes, extraer la mayor parte del cableado y sacar buena parte de la maquinaria y equipos de la industria de pasta de celulosa, todo, a excepción de lo que Gestamp desea utilizar si sale adelante su planta de biomasa.
Pero la licencia de obras municipal se ha retrasado, ya que desde el Ayuntamiento, y ante la potencial existencia de residuos que pueden ser contaminantes, ha exigido el cumplimiento de exigentes parámetros vinculados a su correcto tratamiento y proceso de extracción. Pero por fin el martes se aprobó la licencia de obras, empezando así a correr un plazo máximo de ejecución de 12 meses, aunque se prevé que el trabajo de demolición concluya en menos tiempo.
De momento, y gracias a una licencia inicial, durante buena parte del presente año se han completado los trabajos de extracción de cableado, así como de elementos de maquinaria no sujetos a un tratamiento especial como residuo peligroso o contaminante. También hace unos meses se autorizó a retirar determinada maquinaria que la empresa papelera ENCE de Huelva adquirió para utilizar en su factoría.
Ahora, concedida la licencia, se podrán demoler edificios y desmantelar otras instalaciones, en base al contrato firmado por Erri-Berri con los administradores concursales de Rottneros por el cual se van a ingresar 3,5 millones de euros, montante que tiene que ir destinado a pagar a los acreedores de la cerrada papelera, siendo los principales los extrabajadores, a los que se les debe alrededor de 5 millones de euros en concepto de indemnización.
Aunque Erri-Berri había pagado parte de esos 3,5 millones, es ahora, con la licencia concedida, cuando tendrá que abonar otro pago, dejando un tercero para aproximadamente un año, cuando se den por terminados los trabajos.
La licencia aprobada recoge un presupuesto de 538.409 euros, pero el Ayuntamiento ha obligado a la empresa a firmar una fianza de 2,5 millones de euros por si hubiera problemas con los residuos que aparezcan. «Se obliga a que en el proceso de desmantelamiento se vayan retirando, si salen, por ejemplo balsas de aceite y otros productos que en principio no están en la licencia, porque no se sabe muy bien lo que hay ahí», se explica desde el Ayuntamiento, en referencia a los muchos años de actividad de la factoría y las diferentes ampliaciones y modificaciones que tuvo.
De ahí lo «laborioso» que ha sido formalizar las oportunas licencias, en busca de «garantías» en materia medioambiental y de gestión de residuos.
Buena parte de los edificios que se van a tirar están inservibles y en ruina. Así, caerán hasta 24 de la actuales construcciones, y además se desmantelarán otras 17 instalaciones, quedando prácticamente vacía la fábrica, a excepción de los equipos y edificios reservados a Gestamp y la nace de SilviPak. Los principales edificios a tirar son los almacenes de pasta a granel y de pasta de celulosa, de motores, el de la turbina, los laboratorios, el de calderas, los silos, y depósitos... en muchos de ellos con la recuperación de los equipos industriales existentes así como de materiales metálicos.
En pie, eso sí, quedará el principal símbolo de la extinta industria papelera, como es la gran chimenea de ladrillo.

Concedida la licencia para demoler las instalaciones de Rottneros

La actividad debe estar avalada por un gestor de residuos y se pide una fianza de 2,5 millones para esa labor

El proyecto para la instalación de la planta de biomasa en los terrenos de Rottneros sigue adelante, pero no es menos cierto que todo sigue pendiente de las decisiones que deben ser adoptadas desde el gobierno central. En cualquier caso en la junta de Gobierno se ha dado ya un paso más con la concesión de la licencia de obras para la demolición y desmantelamiento de las instalaciones. Unas labores que están presupuestadas en 538.409 euros.
Ya en el proyecto presentado por Gestamp se planteó el mantenimiento de lo que son los grandes edificios y, por supuesto, no se eliminará la emblemática chimenea. Lo que va a desmantelarse son los edificios más antiguos que, además, están ya prácticamente en ruinas.
En estas labores no cabe duda de que van a encontrarse residuos de muchas características y para evitar cualquier tipo de riesgo, a la empresa que va a encargarse de las tareas de demolición y desmantelamiento se le obliga a contar con un gestor de residuos. «Puede ocurrir que en ese proceso aparezcan balsas por ejemplo de aceite o de productos contaminados. Por eso, además pedimos una fianza de dos millones y medio para el tema de gestión de esos residuos».
Hace ya meses se retiró el cableado y maquinaria, y en estos momentos llega «el paquete global de todo el desmantelamiento». El plazo en el que el trabajo deberá estar concluido es de un año, aunque es bastante probable que la empresa encargada no utilice todo ese tiempo.
Con el terreno ya liberado no cabe duda de que las posibilidades de la instalación de la planta de biomasa son mayores, pero lo cierto es que, tal y como apuntó el alcalde, en estos momentos hay una indefinición sobre el mapa de generación de energía eléctrica, «qué van a aportar los saltos de agua, las nucleares, las eólicas o las plantas de biomasa. El expediente está paralizado y hasta que no se resuelva lo único que se puede hacer es esperar».
Considera el alcalde mirandés que sería fundamental que todo quedara clarificado cuanto antes porque esta situación afecta a un buen número de trabajadores en la ciudad. «En Miranda a unos quinientos, tanto de empresas que ya existen, como es el caso Gamesa, o los que absorbería la planta de biomasa, que Gestamp sigue interesada en poner en marcha». Si así fuera, en el período de construcción requeriría casi 400 personas y después, otras 120. «Estamos esperando la decisión del Gobierno, y lo importante es que la empresa sigue interesada», apostilló.
Gestamp tiene otras plantas de biomasa planteadas para la región y Campo confía en que el proyecto pueda llegar a buen fin.
En las inminentes tareas de desmantelamiento y demolición desaparecerán, entre otros edificios, el almacén del taller, el de calderas, o el de cortado y clasificación. También los silos así como la sala de calderas y depuración química de aguas y la sala de bombas. También desaparecerá el almacén de pasta a granel, aunque se recuperará su estructura metálica.
En cuanto al desmantelamiento se verán afectados por él las calderas de gas, los filtros de aire el horno de cal o los depósitos de lejía y de fuel. También los de productos químicos y los tanques de agua oxigenada de blanqueo de pasta o los de lejía.