El colectivo Ecologistas en Acción explicó ayer que va a estudiar la retirada de un recurso contencioso administrativo que interpuso contra la Autorización Ambiental Integrada que la Junta de Castilla y León concedió a Gestamp, empresa que tiene un proyecto para la construcción de una planta de biomasa en los terrenos de la antigua papelera de Rottneros.
La agrupación ecologista reunió en la Casa de Cultura a una treintena de personas para «pulsar» la opinión que existe con respecto a esta instalación, avanzando que si se recibe una postura mayoritaria de la sociedad mirandesa y los colectivos que la representan a favor de la planta de biomasa, Ecologista en Acción podría retirar ese recurso.
«Vamos a pulsar la opinión ciudadana para tenerla en cuenta a la hora de decidir, queremos saber lo que piensa, que nos diga si la quiere o no y en base a eso actuaremos manteniendo el contencioso o retirándolo», explicó Alberto Morala, de Ecologistas en Acción. Además de la reunión han mandado cartas a colectivos para que ellos pulsen la opinión en sus propias organizaciones y las transmitan «para tener una visión lo más amplia posible», dijo.
Según expuso, la empresa está teniendo dificultades para encontrar la financiación necesaria para sacar adelante la iniciativa, ya que al haberse eliminado las primas a la renovables y no existir un Plan Reindus específico para la zona, la posibilidad de obtener financiación pública es mínima.
En esta situación, según explicó Morala, la empresa tiene a posibles inversores para el proyecto, pero no estarían dispuestos a invertir en la instalación sin la seguridad de que el recurso no va frenar en un futuro la iniciativa. «La financiación privada lo que les ha dicho es que mientras esté este recurso contencioso administrativo no se atreven a financiar», al no haber una garantía de que dentro de un tiempo no se van a retirar los premisos si la Justicia falla en favor de las tesis de los ecologistas.
Motivación
Desde el colectivo explican que el recurso se basa no tanto en la oposición a la planta de biomasa como tal, sino a cómo se han desarrollado los procesos para otorgar a la compañía las autorizaciones administrativas, que según su opinión se han hecho de forma irregular, aprovechando algunos de los permisos que ya tenía la papelera y que se han adaptado a la nueva actividad de generación eléctrica a través de biomasa.
En breve mantendrán una reunión con la empresa, y uno de los puntos que quieren aclarar es que se les garantice que en la futura planta de Miranda solo que quemara biomasa forestal, y es que según la normativa se permite usar para este tipo de instalaciones residuos orgánicos como los de la basura, algo a lo que se oponen rotundamente.
«Nuestra postura no es favorable, no por la planta en sí, porque si es una planta estrictamente de biomasa que quema materia orgánica no habría ningún problema; el problema que encontramos nosotros es que se permita quemar residuos sólidos urbanos, es decir, la bolsa de basura que tiramos en los contenedores», planteó Morala.
Aunque hay un «compromiso» de no usar basuras, no quieren que la final se convierta en una incineradora, y por ello quieren garantizar con la empresa que solo quemarán materia orgánica forestal. Y es que aseguran que nada tiene que ver a nivel de emisiones y de contaminantes un planta que solo quema orgánica de una que además quema basuras.
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