Una empresa que pidió ayudas al Reindus 2011 se interesa por los terrenos con dos proyectos, uno para hacer una planta eléctrica de 30 megavatios a partir de biomasa y otro para biocombustibles
Truchuelo
G.A.T. / Miranda de Ebro
Desde que a principios de 2009 se confirmara el cierre de la fábrica de la papelera Rottneros, dejando en la calle a más de 160 trabajadores directos y a otros 100 que de manera indirecta trabajaban en la plana de la carretera de Logroño, las posibles opciones para retomar la actividad o generar una nueva en sus terrenos han ido variando. Una compra por parte de otro grupo del sector, una sociedad creada entre los trabajadores para su gestión, transformar los terrenos en un polígono tecnológico, el aprovechamiento de las instalaciones para otro tipo de actividad… pero ninguna hasta la fecha ha cuajado.
Y mientras, la empresa sigue bajo el control de los administradores concursales y la autoridad judicial, que, entre otras cosas, deben garantizar que en cuanto se vendan los activos de la empresa (principalmente equipos y terrenos) los acreedores, entre ellos los trabajadores, reciban el dinero que se les debe.
Y aunque desde hace meses no han trascendido públicamente los pasos dados, se ha seguido trabajando a diferentes niveles en la búsqueda de empresas interesadas bien en la actividad papelera o en otras que pudiera acoger la zona industrial aprovechando parte de los equipos antes usados para la planta de celulosa. Y es en esta última opción en la que parece que hay más solidez.
Aunque hay un absoluto silencio oficial, argumentado en la necesidad de mantener una gran prudencia en las negociaciones, a día de hoy existe sobre la mesa un proyecto que destaca sobre los otros que están en cartera. Se trata de la construcción en el complejo fabril de una planta de biomasa, iniciativa ya conocida tanto por la Junta como por el Ministerio, y que proviene de una multinacional que además de a las energías se dedica a muchos otros sectores, especialmente la automoción.
Se trata de Gestamp, más en concreto de su división Biotérmica, que a través de una sociedad llamada Mursolar mantiene en toda España varios proyectos para la construcción de plantas de este tipo. Una empresa que además tiene relaciones con la Junta de Castilla y León, ya que es Gestamp la encargada del desarrollo de una planta de generación de energía eléctrica con biomasa en la Ciudad del Medio Ambiente, complejo amparado por la Administración regional y localizado en Soria.
Ayudas solicitadas
A través de Mursolar, cuyo actual socio único es Gestamp, ya se han presentado de forma oficial dos proyectos para Miranda. De hecho bajo el nombre Mursolar 9 presentó al programa de ayudas Reindus para la zona de Garoña un proyecto de «central de producción de biocombustibles sólidos en Miranda de Ebro».
Además, a través de Mursolar 10, la firma cursó igualmente una solicitud de ayuda para levantar una «planta de producción eléctrica a partir de biomasa de 30 megavatios», se detalla en la documentación oficial. Proyectos que en el primero de los casos supondría unos 20 millones de euros de inversión y en el segundo alrededor de 23, al menos según la documentación remitida al Ministerio de Industria.
Pero la resolución del Reindus 2011 no ha aceptado ninguno de los dos proyectos para ser financiados con este programa, al parecer porque se trabaja en su tramitación a través de Medio Ambiente, que cuenta con programas de fondos vinculados a sector de la las energías renovables, como es la biomasa.
De hecho, ambas sociedades realizaron ya hace meses un cambio de denominación social en el Registro Mercantil de Madrid pasando de llamarse Mursolar 9 y 10 a Biomasa de Miranda I y Biomasa de Miranda II. En paralelo, se estarían manteniendo los contactos con las administraciones y los administradores concursales.
Más lejanos, sin embargo, parece la posibilidad de que la empresa San Cayetano, dedicada al embalaje, adquiera el complejo de SilviPak, filial de Rottneros en Miranda dedicada a la fabricación de bandejas de celulosa para el sector de la alimentación, a día de hoy también cerrada.
De momento, los proyectos de biomasa están sobre la mesa, se trabaja con discreción y se mantiene un total silencio. ¿La solución?, más pronto que tarde.
Y mientras, la empresa sigue bajo el control de los administradores concursales y la autoridad judicial, que, entre otras cosas, deben garantizar que en cuanto se vendan los activos de la empresa (principalmente equipos y terrenos) los acreedores, entre ellos los trabajadores, reciban el dinero que se les debe.
Y aunque desde hace meses no han trascendido públicamente los pasos dados, se ha seguido trabajando a diferentes niveles en la búsqueda de empresas interesadas bien en la actividad papelera o en otras que pudiera acoger la zona industrial aprovechando parte de los equipos antes usados para la planta de celulosa. Y es en esta última opción en la que parece que hay más solidez.
Aunque hay un absoluto silencio oficial, argumentado en la necesidad de mantener una gran prudencia en las negociaciones, a día de hoy existe sobre la mesa un proyecto que destaca sobre los otros que están en cartera. Se trata de la construcción en el complejo fabril de una planta de biomasa, iniciativa ya conocida tanto por la Junta como por el Ministerio, y que proviene de una multinacional que además de a las energías se dedica a muchos otros sectores, especialmente la automoción.
Se trata de Gestamp, más en concreto de su división Biotérmica, que a través de una sociedad llamada Mursolar mantiene en toda España varios proyectos para la construcción de plantas de este tipo. Una empresa que además tiene relaciones con la Junta de Castilla y León, ya que es Gestamp la encargada del desarrollo de una planta de generación de energía eléctrica con biomasa en la Ciudad del Medio Ambiente, complejo amparado por la Administración regional y localizado en Soria.
Ayudas solicitadas
A través de Mursolar, cuyo actual socio único es Gestamp, ya se han presentado de forma oficial dos proyectos para Miranda. De hecho bajo el nombre Mursolar 9 presentó al programa de ayudas Reindus para la zona de Garoña un proyecto de «central de producción de biocombustibles sólidos en Miranda de Ebro».
Además, a través de Mursolar 10, la firma cursó igualmente una solicitud de ayuda para levantar una «planta de producción eléctrica a partir de biomasa de 30 megavatios», se detalla en la documentación oficial. Proyectos que en el primero de los casos supondría unos 20 millones de euros de inversión y en el segundo alrededor de 23, al menos según la documentación remitida al Ministerio de Industria.
Pero la resolución del Reindus 2011 no ha aceptado ninguno de los dos proyectos para ser financiados con este programa, al parecer porque se trabaja en su tramitación a través de Medio Ambiente, que cuenta con programas de fondos vinculados a sector de la las energías renovables, como es la biomasa.
De hecho, ambas sociedades realizaron ya hace meses un cambio de denominación social en el Registro Mercantil de Madrid pasando de llamarse Mursolar 9 y 10 a Biomasa de Miranda I y Biomasa de Miranda II. En paralelo, se estarían manteniendo los contactos con las administraciones y los administradores concursales.
Más lejanos, sin embargo, parece la posibilidad de que la empresa San Cayetano, dedicada al embalaje, adquiera el complejo de SilviPak, filial de Rottneros en Miranda dedicada a la fabricación de bandejas de celulosa para el sector de la alimentación, a día de hoy también cerrada.
De momento, los proyectos de biomasa están sobre la mesa, se trabaja con discreción y se mantiene un total silencio. ¿La solución?, más pronto que tarde.
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